El equipo GAIA en la comunidad

Couls Hill, San Vicente y las Granadinas. 31 de octubre de 2012

El programa GAIA incluye una constante interacción con la comunidad. Los conocimientos, los conceptos, las teorías y toda la investigación relacionada con el cambio climático, la protección del ambiente y el cuidado del planeta pierden su valor si se quedan en las bibliotecas. Lo más importante es acercarnos a la gente en el lugar donde viven y compartir con ellos las cosas que aprendemos en Richmond Vale Academy y también aprender de ellos el conocimiento ancestral, que se transmite de generación en generación.

Debbie y su sobrino Sinclair compartieron el almuerzo
con Kata y Oscar, del equipo GAIA
La última semana de octubre los integrantes de GAIA nos dividimos en grupos de dos y nos instalamos en diversas comunidades. Kata y yo compartimos dos días con Devie y su familia en Coulls Hill, un pequeño pueblo ubicado en una montaña de San Vicente y las Granadinas, justo frente al mar. Nuestra visita coincidió con la celebración del Día de la Cosecha de St. John Spiritual Baptist Church (La Iglesia Espiritual de San Juan Bautista).

Variada gastronomía vicentina
La experiencia fue muy enriquecedora porque pudimos compartir la vida cotidiana de los vicentinos, degustamos la comida casera, conversamos con los vecinos y pudimos conocer un poco más sus costumbres. Incluso aprendimos a cocinar algunos platos tradicionales que prepararon Debbie y su familia en casa de una de sus hermanas (Claire), con motivo de la celebración religiosa del domingo. Entre otras cosas, Kata y yo ayudamos a preparar cocadas (dulce de coco rayado con especias), tortas y bebida de jengibre. El sábado almorzamos un plato llamado Pilow, un riquísimo arroz con frijol, coco, azúcar y carne: una divinidad. Una característica muy particular de la gastronomía vicentina es la exuberante combinación de sabores. Un plato puede tener hasta ocho diferentes ingredientes. Por ejemplo, el día domingo almorzamos una comida preparada con arroz, pollo, plátano, batata (patata dulce), pasta gratinada, puré de papas y ensalada.


Kata y Oscar en casa de Claire
También ayudamos en la limpieza y decoración del templo, donde niños, adultos y ancianos trabajan por igual, con un entusiasmo que contagia. El colofón de nuestra estadía fue la celebración religiosa el domingo en la tarde, donde pudimos apreciar la devoción de la gente y escuchamos hermosas canciones en loor a Jesús (Cristo) y donde los niños participaron activamente con poesías y cánticos. En nombre de Richmond Vale Academy, de GAIA Team y en el mío propio, agradezco a Debbie y a su esposo Paris por las atenciones que nos prodigaron; también a Claire, sus hijos (Sinclair y Vicky), a su mamá (Mildred) y al pueblo de Coulls Hill, por habernos hecho sentir parte de esa comunidad. 
Oscar Manuel Romero.


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